TRATAMIENTO CON PEELINGS QUÍMICOS

Exfoliación y renovación de las capas más superficiales de la piel.

Seguro

Resultado natural

Cuanto mayor profundidad alcancemos
los resultados serán mejores

El peeling químico es un procedimiento que consiste en la aplicación de una o más sustancias químicas (generalmente ácidos sobre la piel) produciendo una exfoliación y renovación de las capas más superficiales de la piel. Esto permite la regeneración de la epidermis y/o dermis superficial. La profundidad del procedimiento es variable y dependerá de la sustancia o combinación de sustancias que se empleen, así como del número de capas aplicadas y del tiempo de contacto. Los tratamientos pueden clasificarse en superficial, medio o profundo dependiendo de su nivel de acción. Cuanto mayor profundidad alcancemos con el tratamiento los resultados serán mejores, pero el tiempo de recuperación será más largo y existe mayor posibilidad de complicaciones. Son muy populares y ampliamente utilizados los peelings de ácido glicólico, salicílico, pirúvico, azelaico, láctico, ferúlico, tricloroacético, fenol, mandélico y vitamina C.

SIN DOLOR

Los peelings son el tratamiento ideal para conseguir una piel más limpia, luminosa y uniforme. Ayudan a eliminar y mejorar alteraciones de la pigmentación, arrugas, cicatrices, acné y poros dilatados. Son capaces de acelerar la renovación natural de la piel y eliminar las células muertas. Con él conseguiremos una adecuada preparación de la piel para potenciar la eficacia y los beneficios que se obtengan tras la realización de otros tratamientos estéticos posteriores.

Es un tratamiento rápido, seguro y económico que puede realizarse en cualquier paciente y en diferentes partes del cuerpo (cara, cuello, escote, manos). Cualquier persona que desee disminuir la falta de homogeneidad en el tono de la piel, mejorar la textura, luminosidad,  arrugas o manchas, es un buen candidato para someterse a este tratamiento. La selección del tipo de peeling a realizar en cada paciente dependerá en gran medida del fototipo de piel, de las lesiones o patologías cutáneas previas y de las expectativas o deseos de cada paciente. Los pacientes de piel clara son los mejores candidatos al tratamiento.

Es un tratamiento indoloro, aunque en algunos casos puede causar una ligera sensación de ardor, calor o escozor. Tiene pocos efectos adversos, entre los que destaca un enrojecimiento y una descamación superficial que puede durar varios días. Con menor frecuencia, en los peelings más profundos hay que vigilar y prevenir la aparición de sobreinfecciones cutáneas o la hiperpigmentación postinflamatoria.

Para la obtención de resultados duraderos y satisfactorios se suelen realizar 4-5 tratamientos separados entre 3-4 semanas. La realización de varios tratamientos de mantenimiento a lo largo del año permite que los efectos sean más duraderos y mantenidos en el tiempo.